Leer: una acción y muchos beneficios

Si leer libros fuera condición para la felicidad, la mayor parte de la humanidad viviría y moriría infeliz. Juan Domingo Argüelles.

El hábito de leer es conocido internacionalmente como un pasatiempo agradable y tranquilo, que permite conectarse con otros mundos y realidades. Sin embargo, aunque en todos lados se sabe, como citamos al principio, no todos lo practicamos. Tal vez porque no nos interesa, nos parece aburrido, o mejor es ver la televisión. Pero si conociésemos los beneficios de practicar la lectura nos interesaría más buscar libros.

En primer lugar, leer desarrolla la imaginación y la creatividad. Cuando se lee un libro toda descripción de color, tamaño, olor o sabor se crea en la mente, dando una perspectiva única en cada lector de lo que se narra en el texto. Además, se incrementan el sentido de la intuición y el análisis. Por ejemplo: con libros de opinión y de filosofía, o con novelas policiacas y psicológicas.

Otra excelente razón es el aumento del vocabulario y la disminución de las faltas ortográficas. Parece ser un mal colectivo, cada vez más presente, que ya no se escriba correctamente. Estudios realzan este dato, ya que con el aumento de la tecnología  se facilita el proceso de redacción y ortografía sin que la persona, realmente, conozca las reglas de las mismas.  Es importante leer para tener una fuente continúa de conocimiento gramatical, ya que el lenguaje es un organismo cambiante.

Leer culturiza. Nos ubica en otros tiempos y lugares, nos informa de hechos históricos, nos muestra opiniones de todo tipo, nos llena de conocimientos nuevos, nos abre la mente a desconocidos temas, enriquece nuestros valores, nos enseña otra forma de pensar y nos entretiene inmensamente. Es que hay un libro para cada clase de gusto, la literatura es algo tan extenso que satisface cada necesidad.

Un libro puede ayudarnos a ser más sociables, dándonos información sobre temas que podamos compartir con otros y ayudándonos a entender otras opiniones. Podemos aprender de nosotros mismos, ya que leer nos pone en posiciones diferentes a las que estamos acostumbrados, y nos hace indagar más en las cosas. Está confirmado que leer ayuda a la función cerebral, activando simultáneamente varias zonas de la corteza cerebral, muchas más de las que se activan al ver la televisión. Mientras más leamos, más actividad intelectual desarrollaremos.

Quienes lo han probado saben que terminar un libro es una sensación increíblemente satisfactoria, y nos hace sentir realizados. No se supone que todo lo que leamos nos guste, hay que ir descubriendo, poco a poco, nuestros gustos y preferencias. No hay que dejar de probar.

Hoy es este artículo, mañana un libro de 600 páginas. Nunca es tarde para iniciar un nuevo pasatiempo, y ¿cuál mejor que uno que te hará más intelectual y sociable? ¡Empieza un libro ahora!

Enoé Parada

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